2016/06/24

Cosas típicas de Lectores

¡Muy buenas, lectores y lectoras!

Para ésta primera entrada me gustaría comenzar con 10 cosas que me pasan a mí como lectora, ya que después de tantos años leyendo se van acumulando pequeñas curiosidades, faenas y costumbres difíciles de cambiar.

¡Allá vamos!

1. "Todavía no": He de admitir que tengo un poco de "Síndrome de Diógenes" en lo que respecta a la lectura. Me explico: yo poco a poco voy acumulando una cantidad de libros que voy colocando en mis estanterías, ordenándolos concienzudamente para que queden en el lugar que les corresponde. Y, simplemente, los dejo ahí durante días, semanas o meses. Por norma general, esto suele ocurrir debido a la falta de tiempo, sin embargo, uno de los motivos de peso es que "siento" que aún no es el momento de leer ese libro. Es como si sintiera que cada uno de ellos tiene un "aquí y ahora" y que hasta que no lo noto, debo dejarlo ahí.

2. Impulso irrefrenable: Sí, estoy segura de que ya sabéis de lo que os estoy hablando. ¿Quién no ha sentido esa magnética necesidad de llevarse un libro nada más verlo? Entrar en tu librería favorita, mirar una y otra vez las estanterías que ya te sabes de memoria y que, irremediablemente, tu mirada se pose en un lomo que te invita a sacarlo de ahí y llevártelo contigo. Y, antes de ser consciente de ello, ya estás en la calle con el volumen metido en una bolsa.

3. Adrenalina: No lo puedo evitar y es que... ¡Necesito descargar adrenalina! En una escena donde se describe una pelea o conflicto que es fundamental para el desarrollo de la historia hace que mi cuerpo se remueva de la exaltación, deseosa de saber cómo acabará o que vendrá a continuación. Dicho así no suena tan terrible ¿verdad? Pero creedme, cuando lees en un transporte público... Puede ser un infierno.

4. Regalos... ¿Ventaja o desventaja?: Definitivamente, cuando me regalan un libro casi puedo notar que toco el cielo con las manos... Hasta que me doy cuenta de que algo no va bien. Y, como es lógico, tú te preguntarás qué puede ser tan terrible como para que la ilusión se pase tan pronto. Y es que... ¡No hay nada peor que te regalen la tercera parte de una trilogía y que tú te pongas a leer la sinopsis, la cual, obviamente, está plagada de spoilers! Sin contar los que pululan por Internet y que has de evitar con la misma maestría que Harry Potter en su encuentro con Fluffy.

5. Ediciones Especiales: ¿Pensabas que no podía haber algo que diera más rabia que verte obligado/a a pasar por ese campo lleno de spoilers llamado Internet solo para poder descubrir más acerca de esos libros que te faltan? Pues te equivocabas. Y es que es mil veces peor que saquen una nueva edición de un libro. ¡Y, por si fuera poco, que añadieran un capítulo extra al final! Ahí es cuando entran en conflicto tus ansias por hacerte con esa Edición Especial y las de ahorrar para comprarte otros libros que no tengas.

6. Sagas con Ediciones diferentes: Tomando como punto de partida lo comentado en el párrafo anterior os voy a contar otra de las grandes faenas que supone que haya Ediciones Especiales en una saga. Yo, sin ir más lejos, tengo una tetralogía compuesta por nada menos que 3 ediciones diferentes. Si, como lo oís. Os lo explico: Cuando tenía 12 años me regalaron la 3º y 4º parte de una tetralogía. Inocente de mí leí el cuarto libro y ¡sorpresa! No entendí absolutamente nada. (Comprendedme, por aquel entonces era una niña y en Internet no había tanta información como hay hoy en día). Con el transcurso de los años una amiga me regaló la 2º parte (en Edición Especial) y hace poco yo misma me compré la 1º parte en Edición de Bolsillo. Aún conservo la esperanza de tenerlos todos en la misma Edición algún día.

7. Fenómeno zombie: Algún día dedicaré una entrada a este tema, ya que creo que es bastante interesante saber cómo vive cada uno el "luto" después de terminar un libro. Yo, personalmente, me quedo en una especie de estado catatónico del cual salgo o bien para echarme a llorar o, en su defecto, para dejar el libro lejos de mí y dirigirle mi mayor mirada de desprecio. Si el libro en cuestión me ha tocado muy hondo me dedico a pasearme cual zombie por toda la casa, sin prestar atención a lo que me rodea. Evidentemente, esto al tiempo se pasa.... O se aprende a vivir con ello.

8. Lectura múltiple: Para mí esto va por etapas y es que a veces necesito estar leyendo más de un libro al mismo tiempo. ¿Por qué? Aunque ni yo misma sabría explicarlo exactamente tengo una teoría al respecto: hay momentos de mi vida en los que me apetece tocar diferentes tipos de géneros literarios, por lo que empiezo un libro sobre fantasía, otro sobre contemporánea, alguno de misterio e incluso de algo que no tenga nada que ver con lo anterior mencionado. También añadir que dependiendo del día y del momento en el que me ponga a leer quizá no tenga ganas de una lectura demasiado pesada, por lo que la opción de la lectura múltiple ayuda a tener un amplio abanico de posibilidades.

9. "No aguanto más": Creo que todos hemos vivido alguna vez el tener que esperar un año (con mucha suerte, si es que no son más) para poder leer la continuación de un libro. Las personas que se leyeron Eragon al poco de sacarlo sabrán lo mucho que tuvimos que sufrir para tener Eldest y los dos libros que siguieron después (cuando en realidad iban a ser tres, pero eso es otra historia que me reservaré para una futura reseña). Como iba diciendo, si tienes mucha suerte solo tendrás que esperar un año y si los astros de Idhún se alinean a tu favor descubrirás la saga cuando ya esté toda a la venta. Aunque esta última opción sea menos "dolorosa", lo cierto es que yo echo de menos tener una cuenta atrás y pasarme los días mordiéndome las uñas a esperas de que salga alguna noticia relacionada con el libro.

Y esto me lleva a preguntarme lo siguiente... Las generaciones de ahora tenemos Internet para enterarnos de todas las novedades e incluso podemos interactuar mediante las redes sociales con los autores que seguimos. Por lo que ¿Cómo se las apañaban nuestros padres para soportar el hype?

10. Sentimiento de pertenencia: A mí parecer es uno de los sentimientos más bonitos que puede experimentar un lector. Cuando un escritor publica su novela está ofreciendo al mundo una parte de sí mismo y como consecuencia, está permitiendo a quien lee su libro internarse dentro del universo que ha creado. A su vez, el resto de lectores acaban formando una gran familia que pese a la distancia está unida por un elemento en común: ese mundo que hemos hecho nuestro.


Y hasta aquí las 10 cosas que me pasan a mí como lectora. Estoy deseando saber en cuáles coincidimos y si os atrevéis a decirme un qué cosas os pasan a vosotros/as estaré encantada de leeros.

¡Hasta pronto! ♥

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